David tiene 20 años, es empleado de un comercio y cursa la carrera de enfermería. El sábado sufrió un robo violento. Pretende al menos recuperar sus materiales de estudio.

Un joven que trabaja y estudia sufrió un asalto a mano armada cometido por una patota que, además, lo golpeó mientras robaban una bicicleta, un teléfono celular y una mochila cargada de apuntes.

El delito cometido con extremada violencia sucedió el sábado a la siesta, en el barrio Villa Raquel de la ciudad de Corrientes.

La víctima del atraco fue despojada de sus materiales de estudio y en caso de ser hallados en alguna parte de la capital, solicita su devolución.

David Gerardo G., de 20 años, terminaba de cumplir con su horario laboral y emprendió el regreso a casa en una bicicleta Peretti, color violeta.

En inmediaciones a la calle Juan José Paso y la avenida Cazadores Correntinos, cayó como víctima de una emboscada.

El muchacho circulaba sin sobresaltos hasta que un hombre se cruzó a su paso en medio de la calle.

Cuando David hizo una maniobra para esquivarlo, otros dos sujetos aparecieron desde uno de los costados de la arteria. Entre los tres empujaron al joven para que caiga al suelo.

En el instante en que David pretendía ponerse de pie, uno de los agresores extrajo un cuchillo de entre sus ropas y se “lo arrimó al cuello” para evitar que se resista.

Otro de los asaltantes aprovechó para apoderarse de la bicicleta y el restante comenzó a tirar de la mochila que el estudiante llevaba colocada sobre la espalda. El hecho, entonces, ocurrió bajo la modalidad “piraña”.

“Le revisaron debajo de las ropas hasta que encontraron el teléfono celular”, dijo ayer, en diálogo con época, una prima de David, quien ahora se encuentra parcialmente incomunicado.

El celular robado “es un iPhone 6 plus con funda morada”. Además de precisar el aparato de comunicación, David no pierde la esperanza de que alguien encuentre tirada la mochila con libros y apuntes de la Facultad de Medicina, donde cursa la carrera de Enfermería.

La familiar del estudiante indicó que no radicó la denuncia penal a raíz de una curiosa razón. “Estuvo una hora esperando en la comisaría, bastante nervioso y como no le tomaban la denuncia, se fue”.

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