El espécimen ya se encuentra en un corral de presuelta en los Esteros del Iberá, en busca de su adaptación junto a “Coco”, un macho de su especie. Buscan repoblar el humedal con ellos luego de casi 30 años de su extinción en la región.

En el marco del proyecto de reintroducción de especies impulsado por el Gobierno de Corrientes, a través de la Fundación Rewilding Argentina, anunciaron que gracias al trabajo en conjunto con el Zoológico de Madrid, “Nima”, una hembra de nutria gigante se sumó al Parque Iberá.

Así, “Nima”, quien ya se encuentra en el gran humedal correntino, más específicamente en el corral de presuelta con “Coco” (un macho, proveniente de Dinamarca) se suma a los seis ejemplares de nutria gigante que forman parte del proyecto para traer de nuevo al depredador tope de las aguas brillantes del Iberá. “Esperamos que ‘Nima’ logre reproducirse con ‘Coco’ para agrandar este núcleo familiar, una condición necesaria para su posterior liberación, ya que esta especie vive en grandes grupos”, comentaron desde la Fundación Rewilding Argentina.

En la provincia de Corrientes existen citas principalmente a lo largo de los ríos Paraná (incluso hasta el año 1993) y Uruguay. También existen registros no confirmados en los departamentos de Ituzaingó y Paso de los Libres. En los Esteros del Iberá, que se conectan con el río Paraná a través del río Corriente y con el río Uruguay a través del río Miriñay, la cita más conocida de la especie es un cráneo hallado en la Laguna Fernández.

En 2019 arribó a Iberá “Alondra”, la primera hembra de nutria gigante incorporada al proyecto, donada por el Zoológico de Budapest. A finales de ese año se incorporó al proyecto “Coco”, un macho donado por el Zoológico de Givskud, Dinamarca.

En mayo de 2021 nacieron tres cachorros de nutria gigante, producto de la unión de “Coco” y “Alondra”. Ellos conforman el primer grupo familiar de la especie luego de su extinción en Argentina. Se espera que la familia sea liberada pronto.

En ese mismo mes arribó al proyecto Nanay, un macho donado por el Parken Zoo de Eskilstuna, Suecia, y en enero de 2022 se sumó al proyecto “Ariranha”, una hembra de nutria gigante proveniente de Francia. Cabe resaltar que este proyecto recibe el apoyo de National Geographic Society.

El retroceso de su población

La nutria gigante está catalogada como amenazada a nivel internacional, críticamente amenazada en la mayoría de los países donde se distribuye, e incluso considerada probablemente extinta en toda Argentina según la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza). La Sociedad Argentina para el Estudio de los Mamíferos (SAREM) la considera en peligro crítico de extinción y menciona que no hay registros de una población estable o individuos adultos con territorios estables en Argentina en al menos los últimos 30 años. Es probable que una combinación de factores incluyendo la modificación del hábitat, la contaminación, la caza furtiva y los conflictos con humanos hayan provocado la retracción de sus poblaciones en el país.

En el pasado, la distribución de la especie era muy amplia: abarcaba desde Guyana, Venezuela y Colombia hasta el Norte de Argentina y Uruguay y zonas orientales de los Andes. Actualmente, la mayor parte de las poblaciones de nutria gigante se distribuye de manera discontinua en el Pantanal, Amazonas brasileño y las regiones inmediatamente adyacentes a esta área, Guyana francesa, Surinam y Guayana. La especie también está presente en Perú, Colombia, Ecuador, Paraguay y Bolivia.

En Argentina la nutria gigante habitaba las cuencas de los ríos Paraná y Uruguay, e incluía los Esteros del Iberá. También penetraba en la región chaqueña a través de ríos como el Bermejo y llegaba por el Oeste incluso hasta Jujuy. Los últimos registros de la especie en el país datan de más de dos décadas en las cuencas de los ríos Iguazú, Paraná y el arroyo Urugua-í en la provincia de Misiones, con un único avistamiento ocasional reciente en el año 2010 en el río Iguazú superior, en la zona de Garganta del Diablo.

 El retorno del depredador tope

El lobo gargantilla (Pteronura brasiliensis), o nutria gigante, es la especie de nutria más grande del mundo, pudiendo alcanzar una longitud de hasta 1,8 metros. Fue depredador tope de los ecosistemas acuáticos de Corrientes, donde se alimentó de peces y yacarés. Hasta mediados del siglo XX era posible verlo en el río Paraná, cerca de la capital de la provincia, y se ha comprobado su presencia en Iberá en base a un cráneo hallado en una de sus islas. Este espectacular mamífero está extinto en la provincia y en toda Argentina.

La mayor parte de la dieta de la nutria gigante está compuesta por peces, aunque puede incluir crustáceos, moluscos y vertebrados terrestres como yacarés subadultos, aves o roedores.

Por sus características alimenticias, este carnívoro suele ser predador tope en las cadenas tróficas de los cursos de agua donde habita, siendo una especie clave en dichos ecosistemas.

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