Hace algunos días, ya habían protagonizado ataques similares y al retirarlos de la comisaría sus padres se comprometieron a que no sucedería otra vez. Los vecinos de la zona aseguran que siempre están provocando daños.

Siete menores entre 11 y 15 años fueron demorados por la Policía tras ser sorprendidos cuando atacaban a hondazos un colectivo de la línea urbana 110 en la capital correntina. Los “nenes peligrosos” utilizaban como munición bolitas de vidrio que terminaron lastimando gravemente a una pasajera. Los acompañaba un mayor de 19 años que quedó detenido. Esta es la segunda vez que los agresores terminan detenidos por cometer el mismo delito, confirmaron fuentes oficiales.

Esta vez el incidente ocurrió alrededor de las 20:20 del miércoles, en inmediaciones de la plaza Perú en el barrio General San Martín, cuando efectivos del Destacamento San Marcos observaban a un grupo de menores portando gomeras atacando el alumbrado público del parquizado, pero también arremetiendo contra vehículos que circulaban por el lugar disparándoles bolitas, cascotes o piedras. Un colectivo de la línea urbana 110 perteneciente a la empresa “Miramar” fue impactado por varios de estos proyectiles. Uno de ellos provocó el estallido de uno de los cristales de las ventanas, justo en el rostro de una pasajera llamada María Celeste de 42 años. La mujer sufrió lesiones de consideración en los ojos, por lo que debió ser atendida por los paramédicos que la trasladaron de urgencia al Hospital Escuela.

Los menores salieron huyendo rápidamente del lugar y tiraron en los areneros las gomeras que portaban, como desasiéndose de la evidencia. El daño ya estaba hecho. La Policía montó de inmediato un operativo cerrojo en toda la zona. Varios móviles pertenecientes al Destacamento San Marcos se unieron en la búsqueda de los malandras, que terminó con la demora de ocho personas, siete de ellos menores de edad: Bruno de 11, Rodrigo de 12, Alan de 12, Juani de 14, Kevin de 14, Felipe de 14 y Joaquín de 15, todos los que fueron entregados en guarda legal, una vez más, a sus padres. Junto a ellos fue detenido un joven de 19 años de apellido Enciso. A todos se les incautó cuatro gomeras y gran cantidad de bolitas de vidrio, habitualmente utilizadas por los niños para jugar, pero en esta oportunidad usadas de la forma más violenta, directamente para atacar a las personas y vehículos, sin medir las consecuencias.

Reincidentes

Fuentes policiales indicaron a diario época que no es la primera vez que la Policía demora a esta “bandita” armada con gomeras. Hace unos días ya habían sido demorados provocando similares incidentes y daños. Atacan a vehículos particulares, casas y colectivos, disparándoles con sus gomeras y luego huyen del lugar. Tras ser demorados en la última oportunidad, sus padres se habían comprometido en evitar que estos episodios de violencia volvieran a repetirse; una promesa que claramente no alcanzaron a cumplir, fallando por completo en el proceso.

Los vecinos de la zona aseguran que los menores demorados están siempre provocando este tipo de ataques, no solo a vehículos y casas, sino también a las personas. La Comisaría Séptima lleva a cabo las diligencias judiciales de rigor.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *