Los delincuentes vandalizaron el establecimiento y hasta dejaron materia fecal en las aulas. Se llevaron ventiladores y computadoras del área administrativa. Es la segunda vez que delinquen en ese establecimiento que tiene solamente un año de inaugurado.

Durante los festejos de Nochebuena y Navidad, ladrones ingresaron al JIN N°25 ubicado en el capitalino barrio Piragine Niveyro, a metros de Ruta Nacional 12 kilómetro 5. Realizaron destrozos, se llevaron elementos de valor y dinero en efectivo que tenían en la cooperadora del jardín y también se tomaron el atrevimiento de dejar sus heces en algunos puntos del edificio.
La directora del establecimiento Ana Costadoni comentó a época que “el 24 a las 16:30 nos avisó un tutor que encontraron cosas tiradas en el patio del jardín, vinimos y encontramos todo tirado”.
Al consultarle acerca del botín de los delincuentes señaló que “se llevaron ventiladores de pared, sillas de plástico que usamos para los actos y reuniones con los tutores, una computadora de escritorio de uso administrativo y dinero en efectivo que teníamos en una caja chica”.
“Tuvimos que cerrar las puertas violentadas con alambres y sogas hasta que nos puedan cambiar las cerraduras”. Consultada acerca de si ya habían tenido este tipo de episodios, la autoridad del jardín dijo que “en noviembre nos robaron la bomba de agua, es una constante en escuelas y jardines”.
Expresó además su preocupación sobre la inseguridad reinante en la zona. “Lo que más me enoja son los destrozos, la verdad es triste porque esto es de los niños, este jardín tiene un poco más de un año, a la escuela de al lado le entraron a robar también, la sociedad está así”, expresó.
“Ya hice la correspondiente denuncia a la comisaría y al Ministerio de Educación”, resaltó.
Un detalle totalmente repugnante de este hecho delictivo es que los intrusos dejaron excrementos sobre varios lugares del edificio. “Las personas que ingresaron defecaron por todos lados, en algunas aulas, en la cocina y en la secretaría”, mencionó.
La docente resaltó: “Creo que es la sociedad que tenemos, por eso, los educadores tenemos que trabajar en inculcar valores a los más chicos”, enfatizó.
En una nueva situación de inseguridad registrada en esa zona de la ciudad, se le suman ya varios hechos delictivos con las mismas características. La semana pasada ya le había tocado a la escuela 371 “Toribio de Luzuriaga” la visita de los “dueños de lo ajeno”, además se agregan los constantes robos a la parroquia de Nuestra Señora de Schoenstatt del barrio Apipé, un SAPS y hasta una barbería cercana en el barrio Víctor Colas sobre avenida Eva Perón.
