Después de 246 días de angustiosa espera, Noa finalmente fue liberada de las garras del terrorismo. La joven, que fue secuestrada por el grupo terrorista Hamas, se reunió con su padre en un emotivo encuentro.

El duro momento comenzó cuando Noa fue arrebatada de su hogar por los terroristas, dejando a su padre sumido en una desesperación insondable. Pasaron 246 días, mientras tanto, su madre, luchando contra un cáncer terminal, anhelaba desesperadamente volver a abrazar a su hija.
Sin embargo, hoy, Noa y su padre se abrazan nuevamente, con lágrimas de alegría y alivio, sabiendo que muy pronto podrán compartir ese abrazo con la madre de Noa, quien aguarda con ansias el regreso de su hija.
